domingo, 1 de enero de 2023

(des) Balance

Ya no puedo más, no puedo seguir así, no me da más el corazón. Este tendría que ser un balance positivo... me pasarón tantas cosas lindas en el 2022, hubo tantas pero tantas cosas buenas que no debería estar ahora llorando mientras escribo esto. Pero el nudo de angustia que me apreta el pecho necesita salir.
Tengo el corazón tan roto que siento que empaña todo lo demás cuando no debería. Pero que se aprovechen de mi amistad, me usen y después me peguen una patada en el culo duele, como duele también sentirme sola y no tener nadie a quien confiarle lo que siento; y duele también que mi mamá no entienda que yo no puedo cargar y resolver todos sus problemas, tanto o más de lo que duele que minimice absolutamente todo lo que me pasa como si yo no tuviera derecho de estar mal. Bueno mamá, noticia de último momento, no estoy mal, ESTOY ROTA! Tan rota que muchas veces los mismos pedazos afilados que voy juntando e intentando armar otra vez son los que me lastiman y ya no sé como hacer para curar tantas heridas a la vez.
Así que acá estoy, un 1 de enero, sangrando mi alma en un blog (después de años) mientras no dejo de llorar. Porque escribir es lo único que me mantiene más o menos cuerda, y sobre todo más o menos viva.

P.d: feliz año nuevo c: